viernes, 25 de mayo de 2007

Hierve el aire a tu alrededor

Arde mi sangre inflamada por el calor de la luna,
Respiración acelerada y movimientos frenéticos,
La cabeza multiplicando su posición nerviosa
Como una serie de imágenes en blanco y negro
Iluminadas en fogonazos de luz

Siento los latidos luchando contra mi pecho
Forzando al corazón a volar sin motor
Olvidando que en realidad es un puzzle roto.
Sostengo una de las piezas, irregular,
Su forma fluctúa en la palma de mi mano
Tratando de fundirse como el mercurio.

La plata que recubre la piel refleja unas alas
Y subo la cabeza esperando ver un ángel
Para encontrar un demonio sediento.
Arcanos sentidos me advierten de la magia de tus ojos,
Ascuas ardientes que atraen almas incautas,
Pero me poso en ellos como la abeja que busca miel.

Se que vendo mi alma, pero lo hago gustoso.
Y dejo que el ritmo de la música penetre mi cabeza.
Que altere mis sentidos y me sumerja en fantasía.
Esta vez no existirá el mañana, tan solo esta noche.

2 comentarios:

La cónica dijo...

Cuántas lecturas.

Un vampiro moribundo.
Una bala de plata.
Un infierno a la espera.

O bien, entre los mortales

Una lanzada en el corazón.
Un puzzle roto de emociones.
La mano que te acaricia quiere ahogarte.

En cualquier caso, debacle.

El corazón, a veces, es un puzzle roto. Es una pena, pero... qué bien lo dices.

Besos. De plátano.

Kaos Baggins dijo...

jajajaja
esta vez no habia vampiros de por medio
mas bien habia estado escuchando musica disco ochentera, asi que iba mas por la segunda lectura...
amores con una copa de mas y musicas apasionadas jejejeje