domingo, 9 de marzo de 2008

Rosa del infierno



Cuando enciendes una cerilla a plena luz del día, su brillo apenas es visible para alguien más que su portador.
Si en cambio la prendes en medio de la noche más oscura, brillará como una antorcha y se podrá distinguir desde el horizonte.

Tal sería el efecto de una flor que brotara en medio del infierno, si es que semejante milagro fuera posible ¿o quizás haya existido siempre?.

En uno de sus más recónditos pozos, donde nadie osa acercarse, ya sea condenado o demonio, se refleja el lugar por donde se produjo la gran caída.
Paralelamente, si el universo se plegara sobre si mismo, veríamos una negra sima, en la apartada llanura del Apocalipsis, a los pies de la ciudad de plata, donde tuvo lugar la batalla entre ángeles.
El desagüe que toda urbe necesita, por inmaculada y brillante que esta sea.

El brillo de esta flor, híbrida de todas las especies, mezcla de rosas y nomeolvides, evoca la naturaleza originalmente angelical, pero también convierte al resto del averno en un lugar más sombrío de lo que ya es en realidad.

Y entre ambos, pozo y flor, como unidos por un sedal invisible, la luna, cuya alma lleva tatuados nuestros destinos, observándonos y oscilando entre luz y tinieblas. Deseosa de vender su propia existencia por ayudarnos a vivir.

Desde aquí, como cada inicio de cuarto creciente, alzo mi copa del mas rojo vino, brindando por ella, que acaba de bajar a la tierra y volver al firmamento.
Ella, que es la joya encadenada al cuello del cielo, atada por cielo e infierno.




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Si para la lectura propongo el Hymn de Ultravox, que es de esas canciones capaces de erizarme, para terminar quiero mostrar otro descubrimiento made in youtube, "la luna vende su alma" de zamburiel

curiosa canción con una letra espectacular ().
No he logrado una version mas "limpia" y empieza tras un minuto de introducción, pero es una de esas canciones que pueden conmover hasta corazones de piedra, y como ellos dicen
"Y si no hay luna, no habrá duendes,
ni princesas ni magia,
no habrá poetas que le dediquen versos de loco..."



LA LUNA VENDE SU ALMA
(Letra: Pablo García Inés; Música: Rocío Torresano Escobedo; Arreglos: Zamburiel)

Miro al cielo y no encuentro la luna,
dime dónde está,
la encontraréis en una de esas antiguas tabernas.

Borracha y triste, triste y sola, contando aunque no la crean...

Que ella fue un día la más bella del firmamento,
y si la veis preguntadla
si ha terminado ya de escribir las líneas de mi vida,
si es verdad que mi tiempo se acaba.

La saludo y no me recuerda,
¿cómo pudo olvidarme
después de tanto tiempo
siendo ella y yo los únicos
habitantes de la noche,
después de tanto tiempo
esquivando el sol asesino
de sueños nacidos en noches eternas?

Y si no hay luna, no habrá duendes,
ni princesas ni magia,
no habrá poetas que le dediquen versos de loco...

Que ella fue un día la más bella del firmamento,
y si la veis preguntadla
si ha terminado ya de escribir las líneas de mi vida,
si no le bastaba con mi compañía.

Decidla que yo me mantengo en pie,
que seguiré siendo el único habitante de la noche,
y escribiré con su luz o sin ella
los versos que aún me mantienen vivo.

Que ella fue un día la más bella del firmamento,
y si la veis preguntadla
si ha terminado ya de escribir las líneas de mi vida
Que ella fue...

Y seremos ella y yo
los únicos habitantes de la soledad
de una noche cualquiera

2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
la cónica dijo...

Me acuerdo de la rosa del Principito, tan especial porque era la suya, distinta de todas las demás. Entiendo mejor ese cuadro tuyo, ahora.

Si, como dice la canción, queréis ser los únicos habitantes de la soledad, yo me voy de vacaciones, así que os dejo las llaves, si queréis.

La primavera causa estragos.

Besos sin espinas.