viernes, 2 de noviembre de 2007

Sangre en la nevera

Cuando almacenas un pensamiento no confesado en una canica, la envuelves y cierras a su alrededor una matriuska, tienes la seguridad de que no lo verá quien tu no quieras.
Si además lo metes en un cofre, rellenando los huecos de espuma, partiendo la llave en la cerradura, y enviándola sin remite a algún pueblo perdido de Alaska.... entonces estas seguro que el secreto no será visto jamás... al menos hasta que el río se mueva.

Y es que por más armaduras con las que cubras tu cuerpo, siempre existirán personas capaces de atravesarlas, y desarmarte, de hacerte mostrar invalido y arrancarte las lagrimas que ahorraste durante tantos años.

Harto de emociones extraigo la sangre de mis venas y la sustituyo por hielo picado, sintiendo como se eriza mi piel mientras deposito las rojas bolsas en la nevera, en un lecho de escarcha compartido por un corazón de latidos imperceptibles, casi azulado.
Un suave soplido forma remolinos de puro frío y la gelidez permite un leve espasmo que agita mi sangre en la bandeja.

El sentimiento de extrañeza se agota al cerrar la puerta, respirando por el simple recuerdo de que debería hacerlo, prestando aliento a la mirada serena de quien es ajeno a los sentimientos.

Una mirada al cielo me enfrenta con la luna, azul como el acero de las corazas rotas que dejo tras de mi, pieles de camaleón que crece con cada golpe, y piso el acelerador con la rabia de mil demonios, dispuesto a romper si hace falta, derrapando en las curvas de la sinuosa carretera de montaña, hasta llegar al centro, donde el encarnado dragón metálico respira al fin aliviado, lejos de las almenas rocosas que flanquearon el descenso.

Copa tras copa inundo mi alma, ahogando amor y resentimiento, necesidad y ausencia, cariño y discusiones. Una vorágine absurda que se rompe al alba, con una angelical presencia recortada en el deslumbrante brillo de la puerta abierta.

Las diabólicas amistades de una noche de tequila se apartan cegadas por su brillo, y las lagrimas arden al contacto del hielo que porta su mano, Un témpano cuyo interior contiene la esencia del murciélago en que me he convertido por esta noche.

Dispuesto a lanzarme al abismo, un ángel enfundado en cuero me vuelve a izar y me entrega el helado cofre de los antiguos inviernos, para que haga lo que crea con el, para que me rinda o luche.

Latidos casi olvidados retumban como un alud en mi pecho, y el sol hiere mis ojos que siguen desesperados sus pasos.

Un juramentado personaje distinto al de anoche trata de levantarse, inútilmente, pero la semilla ha vuelto ha ser plantada, la esperanza hace sangrar de nuevo mi corazón, y sin verlas, se que mi nevera se encuentra empapada de sangre, una vez rotas las bolsas.

Sea el que sea el futuro, lo deberé enfrentar con mis alas desplegadas al viento del cruel sol que me retiene prisionero.





Le robo una frase a Belen Arjona, "sangre en la nevera" para una paranoia total, enfrentamiento entre criaturas que pueblan el hueco entre cielo e infierno, donde blanco y negro se mezclan en miles de tonalidades, pero todas son grises

3 comentarios:

Ada dijo...

No siempre se puede uno enmascarar hasta el extremo de hacerte inmune a una mirada, a un roce, a una palabra. Y desde luego totalmente inutil hacernos pasar por el hombre de hielo. Los sentimientos no se pueden arrancar y enterrar para darles final. Ojalá se pudiera. Ante las perspectivas de seguir viviendo habremos de aprender a fabricar una red donde atrapar la desilusión y la negrura que nos hunde en siete mares y nos ahoga lentamente. Una vez logrado esto podremos intentar recuperarnos.
Un post muy real.
Besos

La cónica dijo...

No sé qué tipo de sangre tienes. Yo, 0+. Sólo es para consumo interno, la mía. La sangre de la nevera si vas a emplearla pronto en una transfusión o si de veras eres un vampiro y la necesitas para cenar.

La sangre en vena, por favor. Que circule.

Besos.

Kaos Baggins dijo...

no siempre se puede poner uno el antifaz que le aparte de la realidad

en verdad solo se puede hacer cuando la realidad te abofetea y te despierta del mundo de los sueños, pero con ponerte la mascara esa vez ya es bastante

mi sangre tambien es 0+ (ya te contare alguna coña que surgio con eso del grupo sanguineo)
sospecho que la mia es inflamable, de combustion rapida, aunque el circuito de refrigeracion tiene el termostato fastidiado y la cuesta prender llama, debe ser efecto del hielo picado