domingo, 31 de agosto de 2008

Rosa de los vientos



Mientras miro la maceta recuerdo que es bueno hablar a las plantas y le cuento historias, verdaderas o inventadas, de alegrías y aventuras, que las miserias ya las puede ver por la ventana.

Se trata de una planta peculiar, tan única como todo en el mundo, como cada uno de los seres que lo habitan.
Con los pétalos sobre la tierra y el centro de su flor enterrado, depositando el polen entre granos de abono.
Sus raíces apuntan lozanas al sol, y las hojas crecen del revés, de la punta al tallo.

Saco el corazón y lo exprimo para regarla de las gotas de sangre, pero olvido que las ultimas lagrimas que contenía ya fueron lloradas y la pobre flor se tiene que contentar con unas pocas gotas, no es bueno regarla demasiado.

La Luna ilumina las calles y salgo esperando no quemarme con su brillo.

-------------------------------------------------

La cancion pertenece a Los Limones, del Ferrol por supuesto y su letra es una pequeña maravilla que no puedo resistirme a incluir, ademas, para una vez que mi texto es pequeño jejeje

Vivo al lado del mar,
en un pueblo donde perder es lo normal,
los que pudieron escapar juraron no volver jamás.
Hoy empezó a llover, y todo va seguir igual,
igual de mal, igual de bien y para que,
no tengo prisa, no nací para perder mi tren.
El Rias Altas llevará los sueños y la realidad,
será otro día más, simplemente un día más.

La fabrica cerró,
las maquinas pararon se secó el sudor.
La cabeza bien alta cuando se tiene valor,
para andar por la vida como el mejor perdedor.
Que importan hoy, los bolsillos del pantalón
lo que esta dentro se lleva, se tiene o no.
La costa oeste brillará,
toda la vida cara el mar,
aquí me encontraras, aquí tengo mi hogar.

Se que aquí nací y aquí quiero quedarme
aquí esta mi hogar, donde se acaba el mar.

Sigo una tradición,
costumbres que esta vez mi tierra me enseño
Vivir con el misterio de saber si vengo o voy
y aunque lo tengo claro solo muestro indecisión.
La confusión no es mi defecto y hasta hoy
me entrego como y cuando quiero solo yo.
Ahora ya sabes como soy, donde dejé mi corazón
donde mi corazón, donde mi corazón.

Sé que aquí nací y aquí quiero quedarme
aquí esta mi hogar, donde se acaba el mar.
Sé que aquí nací y aquí quiero quedarme
aquí esta mi hogar, donde se acaba el mar.

domingo, 17 de agosto de 2008

La balada de Malekith




Imaginad que abrís los ojos y solo veis oscuridad, sabéis que no estáis ciegos, podéis distinguir con claridad vuestras propias manos pero os rodea una negrura impenetrable sin rastro alguno de luz.

La nada inmaterial y distante sin apoyos ni sentido de la ubicación, donde conceptos como arriba y abajo carecen de significado.
El olvido eterno sin orillas que alcanzar ni corrientes,

Parece demasiado cruel pero esta fue la prisión de Malekith y mejor que se cuiden aquellos que se compadezcan de el.

En nuestra cultura popular los elfos son criaturas gráciles y armoniosas, en sintonía con la naturaleza y de gran belleza, aisladas, pero bondadosas.
Sin embargo, nuestra cultura es joven y otras antes que nosotros habitaron las tierras que ahora domamos brutalmente, cuando las criaturas ahora míticas, eran tan reales y cotidianas como un dolor de muelas.

Y ellos conocían de los Svartálfar, igual llamados Dökkálfar, y es que los elfos, como cualquier especie también tienen sus manzanas podridas, sus lobos naturales, y así es desde que nacieron cual crisálidas de los gusanos devoradores de Ymir, a la luz obtuvieron su belleza, y aquellos que se mantuvieron a la sombra, recibieron su oscuridad.

Malekith fue el peor de ellos desde el principio, conspirando para atacar los nueve reinos, celoso de la dicha de Midgard, nuestra tierra, atacó y asoló al hombre con los elementos, desde el fuego de Muspellheim al frío gélido de los antiguos inviernos, y fue con esta arma con la que casi acaba con la vida, exultante en su cercano triunfo hasta que Odin lo desterró, encerrando a su cruel aliado en un cofre perdido desde entonces.

Quién sabe si el famoso general invierno no fuera su rescoldo amaestrado por los rusos, pero si alguna vez se liberara, desdichados aquellos que lo vieran.

Flotando en su tenebrosa dimensión-celda Malekith casi recordaba sus hechizos, arcanas formulas de perdición, para perderlas al instante, y de repente, un diminuto punto de luz, apenas la medida mas pequeña imaginable, pero de una inmaculada blancura que por poco lo ciega, profanando la oscuridad.

Alguien ha encontrado a malekith, y por la grieta flota un copo de nieve, advertencia y clamor de futuras batallas.
El lobo ha olido la sangre, pobres de los que se interpongan.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Si habitualmente recomendaria antes los videos que mis textois, esta vez lo hago de forma aún mas encarecida, sik alguien noi ha tenido la ocasión de disfrutar del Lord Of The Dance, por favor, dadle al play del siguiente video y contadme si no es una maravilla...


sábado, 9 de agosto de 2008

El teléfono del diablo comunica

El teléfono del diablo comunica

Imaginaos que tocáis inadvertidamente un botón pequeñajo en el que no os habíais fijado del teléfono de casa.
Es algo relativamente normal si estáis con varios trastos en la mano, como le pasaba a mi hermana, lo que no es tan normal es que al mirar la pantalla no solo se ha marcado el 666, sino que el teléfono lo reconoce, y lo muestra como “DIABLO”

Y os puedo asegurar que el número no esta grabado en la agenda, que lo acabo de comprobar.

Resultado colgar cagando leches y luego jaja jiji

Pero claro, según pasa el mal rollo inicial, surge la curiosidad, que pasaría si marcas y llamas a ese número, por lógica saldría la locución de “el número del abonado no existe” o tal vez la de “numero apagado o fuera de cobertura” si no lo han previsto bien, pero quizás todo sea cosa de algún cachondo de la operadora, por que el nombre no esta en mi agenda, así que igual hasta le han puesto una locución graciosa.

Total, que pasando del mal fario va mi hermana y le vuelve a dar al botoncito de marras y al verde llamar, espera, y comunica.

¡¿cómo que comunica?! Para comunicar tiene que existir el número y estar encendido, es más, tiene que esta hablando!!!!!

Y lo peor, ¿se le habrá quedado la llamada perdida grabada? ¿devolverá la llamada? ¿Estará tan solicitado el teléfono del diablo?
Ya os diré que se cuenta cuando devuelva la llamada



PD: esto no es un relato, es un post basado en hechos reales, vamos, de hace 5 minutos

jueves, 31 de julio de 2008

El universo reducido al cañón de una pistola



Una mala noche, en un mal barrio, y con malas compañías, quizás fuera demasiado optimista pensar en un buen final.

La luz de las farolas entra por las ventanas, formando tétricas sombras de la mugre en las desnudas paredes.

Y allí estaba, viendo la cara de aquel chaval justo delante del cañón de mi 44.
Un perfecto desconocido hasta hoy, con la mirada llena de convicción y serenidad, lo bastante lejos para no poder reaccionar y lo bastante cerca para conocer el resultado final.

Sin verlo, sabía que mis pies estaban envueltos por el charco de sangre que manaba de mi compañero, tendido entre ambos, una simple mirada inicial a lo que fue su cara bastó para eliminar la necesidad de buscarle el pulso, ahora parece que hace años de aquello.

Su placa podía recitar misa en latín, no dejaba de ser un poli corrupto, y mañana hubiera sido su último día en el cuerpo, cuando entregara el dossier con las atrocidades que me había costado meses documentar.

Un expediente muy completo, extorsiones, drogas, violaciones, algunas muertes.... y todo sin levantar sospechas ni a sus propios compañeros, hasta que incluyó la pedofilia a su currículo, y el extraño que tengo delante determinó borrar su cara del mundo, literalmente.

Como policía debería detenerlo, sé que no se resistirá.
Como hermano, esposo y espero que futuro padre debería dejarlo ir, pero sé que no ha escondido su rastro, no lo pretendía, le encontrarán mañana mismo.
Como detective, sé que esconder las pruebas que le apuntan significaría la imposibilidad de destapar el dossier que descansa en mi mesa.

Librarle de la cárcel haría que enterraran a un culpable con los honores de un héroe.
Y no es que me importe mucho ese detalle, los muertos, muertos están, pero me preocupan los vivos, y el departamento se sentiría herido y ya se encargarían de buscar un cabeza de turco con el que desahogarse, fuera o no culpable de algo.

No, tampoco sería justo, y allí me encuentro en la corte suprema de un edificio abandonado, instigado por el fiscal sangre, el juez mi pistola, encañonando al acusado, cuya única defensa eran sus ojos, demasiado parecidos a los de su hermana, y yo alguacil y jurado, encerrado en una encrucijada donde ningún camino tiene salida

Trato de enfriar mi mente buscando una rendija irreal por donde salir de esta situación, y con una mano coloco el cigarro en mi boca, encendiendo el viejo mechero en un movimiento entrenado, y la luz se hace

BAAAMMMMM!!!!!!!!!


Llevo siglos rellenando papeleo, y todo por que aquel adolescente encontró al violador de su hermana, que resulto ser la hiena de mi compañero.

El chaval le quitó la pistola para obligarle a entregarse, y así estaban hasta que les encontré, y el canalla me golpeó apoderandose de mi pistola para disparar al pobre chaval en un hombro, sin dejarle más remedio que matarlo en defensa propia.....

Y esa es la única verdad que la sangre chillará.
Cualquier otra cosa que sucediera allí quedará encerrada en el cañón de una pistola, balas que nunca serán disparadas, jamás serán escuchadas.

martes, 29 de julio de 2008

Dreamhunters



Cuentan que la materia ni se crea ni se destruye, que tan solo se transforma, y esa afirmación, simple en apariencia ha sido el leit motiv de vidas enteras y cascadas de tinta y papel.
¿y los sueños? ¿son materia? Qué le sucede a un sueño cuando es abandonado en la cuneta de los años, triste y solitario.

En la otra cara de la moneda esta la primavera, el mayor caudal de producción de sueños e ilusiones, febriles y acalorados muchos de ellos, pero olvidados en verano en gran medida.

No puedo responder al origen de los sueños, pero si a su evolución final, y es que pese a lo que digan esos científicos barbudos en sus batas blancas, las nubes están hechas de sueños, tanto más altas cuanto inalcanzables eran estos.

Por eso las de verano son tan furiosas en sus tormentas, provienen de los amores rotos y los no correspondidos, mientras los de invierno y aquellos largamente hibernados, habitualmente ansias de niñez que olvidados se tornan en gélidas capas de nieve de bombero o granizo de astronauta.

¿Cómo lo se? Evidentemente por que me dedico a caminar entre ellos, surcándolas y recolectando aquellos que aun guardan algún rescoldo de esencia onírica en su corazón, los mas poderosos.

Mi bajel despliega sus impolutas velas y recorre los mares celestes, oculto en olas de algodón, ojo avizor a los instantes cumbres, amanecer y atardecer con sus amplias tonalidades de rojos y grises, cuando más melancólicos o románticos nos mostramos.

Puede sonar bucólico y ensoñador, pero no dudéis que se trata de una maldición, como me recuerdan las olas autenticas cada vez que cometo la imprudencia de dirigir mi mirada hacia abajo.

Hace más tiempo del que puedo recordar, las ancianas maderas se remojaban con la sal marina, y mis cartas de navegación me permitían rendir tributo a mi amor, aquellas inmensas superficies marinas.

Nunca encontrareis amante mas apasionado que yo podía ser con las olas, y mis celos por Poseidón y las deidades acuáticas eran legendarios, hasta que una tarde otoñal aquella lombriz embaucadora arribo al puerto donde aprovisionábamos y me sedujo con brillantes cofres de oro y joyas a cambio de dirigir sus incursiones en tierras extrañas y nuevas, tan vírgenes que me retuvieron entre sus garras.

Y la mar, traicionada y despechada, me maldijo, entregándome a paganas entidades que aun hoy no comprendo, amorfas energías, y seres multicolores, maravillas que me hicieron pensar en pesadillas al despertar... hasta que al asomar por la proa como cada mañana, el horror de encontrarme en los cielos casi acaba con mi animo.

Tantos siglos después, todos mis fieles tripulantes, que me acompañaron en la maldición, se han suicidado en goteos dramáticos, pero aquí siguen sus cuerpos, recordatorios del tiempo inagotable.

Continúan realizando sus tareas de forma eficiente pero sus miradas se encuentran vacías, huecas, y no quiero pensar donde residen sus almas, si tan solo pudiera romper aquel pacto firmado mas permanentemente con el alma que si hubiera estampado mi propia sangre.

Desconozco la función de los sueños etéreos para los vigilantes de tan cruel condena, pero a veces retengo alguno en las bodegas y hago que mi tripulación los inhale, creyendo ver por unos segundos como un halo de gratitud les empapa, pero son síntomas tan leves y efímeros que son rápidamente olvidados.

Tan solo me queda rezar a mi amada mar, y pedirla que perdone los pecados cometidos, al menos eso es lo que espero cada vez que veo el sol desaparecer en el horizonte, reflejado en sus mareas.

Mientras ella me perdona o encomienda un atarea que me permita redimirme, tan solo puedo imploraros lastima para este lobo de mar desterrado, Capitán McMurlock

miércoles, 16 de julio de 2008

Leyendas de un peregrino (III): Foncebadon y la cruz de ferro

Cientos de pueblos abandonados salpican España, pequeños fantasma de piedra y madera, invadidos por la vegetación tratando de recuperar el terreno que antaño invadimos y a la vez ocultar nuestro paso a la memoria.

Generalmente suelen ser lentas agonías, migraciones de jóvenes y envejecimiento paulatino, salvo algunos casos repentinos, en donde siempre se esconde algún suceso traumático detrás de las ventanas rotas.



Mientras paseaba por Fondebadon mi sensación no era la de estar caminando por un paraje olvidado, pese a las casas deshabitadas, puertas desvencijadas, y la historia que rezumaba por entre las piedras, deseando ser escuchada, pero sin gargantas que la relataran.

No, aquel pueblo tenia alma propia, durmiente, esperando su momento pero consciente de que este llegaría, sin impacientarse.
Sus historias volverían a ser contadas, si es que alguna vez se habían olvidado.

Muchos de estos pueblos han sido objeto de talleres de restauración, campamentos de repoblación, donde estresados urbanitas dedican sus esfuerzos, muchas veces indocumentados, en el acondicionamiento de esas villas.
Un divertimento moderno, de esos “con encanto”, y donde el encanto consiste en madrugar y trabajar, vamos, como en diario pero encima por gusto y pagando en vez de cobrando, un gran negocio.

Foncebadon no era ajeno, y varias de sus casas se mostraban vestidas con elegantes remiendos, que no lograban esconder, ni tan solo disimular todo lo que aquel pueblo sabia, y esperaba.

Cerca de allí, en pleno monte, se encuentra la cruz de ferro, un simple crucero de hierro, anclado en una base de piedras dispares, no seria algo tan llamativo, los habrá a cientos, pero este es especial, y eso que se trata de una replica, pero será tal vez la mística del lugar, de la tradición o simplemente el influjo del cercano asentamiento.

La base de la cruz se alimenta de los peregrinos, quienes tienen por costumbre ofrendar piedras de su tierra, un peso valioso como el mismísimo oro para aquellos que llevan toda su existencia a cuestas en la mochila.
Quien no ha sido previsor, o desconocía la antigua costumbre suele dejar una reliquia prendida de la propia cruz, y allí se pueden encontrar maillots de ciclismo, camisetas, pañuelos, fotos, y casi cualquier cosa imaginable.

Y si la cruz se alimenta de los peregrinos, el pueblo se alimenta de la cruz, el faro que iluminara tan ansiado retorno, pues Foncebadon guarda secretos sin esconderlos, y aguarda a aquella que despertará sus voces hibernadas.

La gran torre elevara sus pesadas campañas que la semiderrumbaron y tañendo llamara al orden a las pallozas y al hospital.

Y es que hace mucho, cuando se inicio la tradición de la cruz de ferro, las mozas de los lugares cercanos oraban a sus pies, antes de desposarse o simplemente acudir al servicio en la capital, y allí acudió una joven burlada por el criado del canónigo.



Tras huecas promesas, el pícaro logro saciar sus apetitos de la inocente muchacha, para después huir a la caza de nuevas aventuras.
La joven lloro e imploro ante la cruz, oxidando sus lagrimas la base de ferro, y sus lamentos hirieron al alma de un pueblo bondadoso.

Después de muchos años, quien sabe cuantos, la cruz dará por concluidos los tormentos de tan cruel sujeto, y resarcida la pena de su victima, si esta es capaz de dejar de llorar allá donde se encuentre, el pueblo resurgirá de sus cenizas cual ave fénix.

Mientras tanto el pueblo aguarda las señales de cielo e infierno, a que los dos protagonistas de tan aciaga noche olviden, y el crucero domina la región desde lo alto.


-----------------------------------------

Rastreando por la red en busca de las fotos adecuadas, he encontrado muchas escenas familiares, sitios que vi durante mi propio camino, y se me han avivado las ganas de volver a pasar por esos lugares, de volver a empaparme en historias y gentes, y de buen comer, por supuesto.

Me propuse volver en el 2010, pero ya veremos si aguanto tanto :)

Por cierto, la leyenda existe en realidad como parte de la novela picaresca “La niña de los embustes, Teresa del Manzanares” de Alonso del Castillo Solórzano

jueves, 10 de julio de 2008

de caminos y destinos

Escapando de ningún lugar
llegue a ninguna parte,
y vi que el paisaje era identico,
que tampoco alli queria reposar,
así que recordando algunos pasajes,
habiendo disfrutado más del camino
que del destino,
decidí volver a ningún lugar.

Ya no escapo de allí,
sino que retorno,
aunque tan solo sea
para poder partir de nuevo
y seguir escapando,
al menos mientras disfrute
del camino



Algunas noticias se agolpan, y las lentejas toman nombre y saludan, incluso se convierten en garbanzos, y todo mientras el sol achicharra madrid