miércoles, 30 de diciembre de 2009

legendary 2010

Cuando pensamos en una gran ciudad, vemos la modernidad, dinosaurios de asfalto y tecnología, pero una ciudad no es tal sin burdeles ni suburbios.

Las ciudades son animales cambiantes, que mudan su piel y colores para adaptarse a los tiempos, al igual que sus habitantes.
Camaleones borrachos de luces y avenidas pisoteadas, aunque mantengan la vena cínica de bohemios que apuran la calada entre semáforos, o algunos glóbulos rebeldes sigan disfrutando de un café en compañía.

A veces nos creemos lo que queremos ver, las grandes carreteras y relucientes rascacielos, con verdes parques a sus pies, venas, cerebro y pulmón, como cualquier ser vivo.

Pero si nosotros tenemos hígado que corromper con nuestros vicios y deseos inconfesables, incluso excrementos, por que no los iba a tener de igual manera una ciudad.

¿Quién no guarda un muerto en su armario?
Tan solo tres grupos, los bebes, los crédulos e inocentes pardillos y los mentirosos,... y de ellos los pardillos o no se dieron cuenta o son también mentirosos.
Y por supuesto nunca te puedes creer lo que diga un mentiroso, aunque sean los más fiables, sabes que lo que digan serán mentiras.

Pero hoy la ciudad se vestirá de gala, lucirá esplendorosa como esa muchacha en su primer baile, y nuestras rodillas temblaran, por que nos queda poco para terminar el año, y lo haremos pensando en todo lo que deseamos que sea el próximo.

Que se repartan las cartas, que haya suerte, tengo un buen presentimiento y se lo voy a susurrar al oído a la ciudad, por que ella también tiene sus propios deseos de año nuevo, y espero que sea mi cómplice, sellando el pacto con un brindis de conspiradores a medianoche.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Mientras suene la música

Mientras suene la música.
Cuando suene estaremos juntos, sentados en aquella mesa.

El sol ya amenazaba con ocultarse detrás de un campanario, colándose tímido entre los árboles, y las notas del piano salían del bar bailando junto a la voz de la cantante, dibujando arabescos que terminaban en tu melena.

Aquella música que marcaba discreta el ritmo de las cervezas y el humo de la pipa de agua que aspiraba a convertirse en etéreo pentagrama de una tierna balada.

Mientras aquella canción sonara no importaba nada, ni que luego nos olvidáramos, ni tu marido, ni los años que llevábamos sin vernos, ni siquiera lo que nos dijimos.
Escuchándola olvidamos todo lo que conocíamos y aprendimos de nuevo.

Al final, el disco terminó y no nos volvimos a ver, pero cuentan que fue la canción más larga jamás escuchada, la más hermosa también.

Que más da que ni tu ingles ni el mío fueran los adecuados.
Que mas da que lo que pensaba haber pedido como plato de carne fueran en realidad raviollis fritos (rellenos de carne, eso si) cuando llegaran a la mesa.
Que más da… mientras aquella música invitara a navegar en tus ojos verdes.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Sombras de la memoria



Me sirvo otra copa sin escatimar el ron mientras continuo mirando la pared vacía, un muro desnudo y blanco, pero mis ojos la ven a ella, su negra melena y esa piel pálida en la que resaltan los labios de un carmesí profundo y húmedo, goteante.
Las gotas de sangre caen delicadas de sus colmillos tratando de no hacer ruido al impactar en el suelo, donde bailan y se deslizan en la madera.

Sé que ese fulgor vital ha salido de mi cuello, igual que se que no la estoy viendo, que tan solo se trata de un recuerdo silueteado en una sombra, pero mis sentidos continúan anclados en aquella noche.

La acababa de conocer, parecía desvalida en el frio sobre aquel montón de nieve, y la ofrecí calor, vino, una cama donde reposar, sin que surtiera efecto, porque ella era muy consciente de la única forma en que podría haberla ayudado y se resistía.
Yo por el contrario era consciente de sus reservas, las defensas levantadas ante pasadas heridas, que jamás cerraría el tiempo, y es que nos engañamos cuando afirmamos que las arenas del tiempo lo curan todo, jamás pueden con las heridas del corazón.
Sus ojos traslucían pena, compasión, pero también una firme determinación, la de aquellos que han consagrado su vida a una misión. Más tarde me enteré que había jurado vengarse de aquel que la convirtió, pervirtiendo su alma, y que además la había arrebatado su nueva no-vida, acabando con alguien importante para ella.

Enamorado de aquellos ojos, y su mirada firme, solo pude rendirme a mi subconsciente que conocía mejor que yo mismo lo que debía hacer.

Al principio se resistió, no quería, incluso después, tal como ahora la veo erguida delante mío, estaba consumida por la pena de haberse alimentado de mi.
Mientras las gotas caían trataba de explicar, más para ella misma que para mí, que no podía permitirse corromperme, no quería verme convertido en un nuevo vampiro condenado a vagar sin rumbo ni alma, lo que solo la dejaba una opción, saciarse hasta dejarme tan seco que no volviera a levantarme.

No me importó, como tampoco me importa que ahora mi casa permanezca vacía porque afirmen que está encantada. Además es cierto, me deje llevar en su mordisco, pero me negué a abandonar el mundo tal como lo conocemos, esperando que algún día vuelva aquí y la vea en realidad, no tan solo un recuerdo sobre la pared, una sombra de la memoria.

Tan solo me dejo su nombre, Marie.



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Vuelvo a escribir de Marie, mi Marie, mi vampira preferida, que continua susurrándome sus aventuras mientras persigue a Pierre.
Aún no ha descubierto que ocurrió en el faro, cuando ya pensaba haber escapado a la maldición gracias a los rayos de sol y a aquella joven.
Solo sabe que despertó en una habitación de un faro desconocido, encima de un charco de sangre, y que allí había estado Pierre.
Lo perseguiría y lo haría sufrir, no por convertirla en vampiro hace tantos años, sino por volver a traerla, el demonio sabe cómo, y especialmente si eso implicó algún daño para su joven compañera, de quien sospecha que era la sangre.

Mientras tanto sus susurros son deslavazados, trata de orientarse, y yo me siento como el narrador de este relato, intentando ordenar su historia.

En cualquier caso, todos sus sususrros estan en la eqtiqueta Luna de sangre

martes, 1 de diciembre de 2009

13 negro



Hay un número en la ruleta de la vida que esta trucado por naturaleza, el 13 negro, y solo admite una apuesta, el alma.
Pongas las fichas que pongas, el crupier se sonríe porque sabe mejor que tu el canje de la jugada.
Igual que conoce el número de botellas que caben en tus venas o el número de besos que puede bombear tu corazón antes de romperse, mareado por tantas vueltas en la barra vertical de la luna, siempre cayendo.

Si cuando llegues al suelo, debajo habrá cojines rojos, una preciosa mujer, o los adoquines de la calle, es algo que solo descubrirás al golpear…
Aunque como todo buen jugador sabe, el resultado solo depende del número de veces que apuestes, pues el final siempre es el mismo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Rambo de fin de semana

Conduces sin rumbo entre los neones y semáforos, colores y rostros fugaces que te recuerdan el pasado que dejaste en el otra ciudad, en casa o en el trabajo, en aquella carta nunca enviada que murió en un cajón aunque te siga doliendo, o cualquier otro recuerdo.
La ropa nueva hace las veces de pintura de guerra y traje de camuflaje, mientras las heridas de combate se guardan bien cerca, al lado del corazón.
Cierras los ojos con fuerza, negando las imágenes de la memoria, y pronto descubres que has aparcado otra vez en la misma calle, la suya, sin haberlo pensado pero de nuevo no esta allí.
Desarmado y peligroso acudes al combate sin miedo, como solo hacen los estúpidos y los suicidas.
Y aún salvas las primeras escaramuzas envalentonado por creer que has recuperado el control de tu destino. La suerte cambia cuando reprimes las ansias de arrancarle la cabeza al pincha por recordar vuestra canción, aquella que rayaste de tanto escuchar una cálida noche de verano. Y subes al monte plantando emboscadas en las que quizás caiga alguna minifalda incauta, para luego descubrirte tu mismo aprisionado.
El alcohol no te deja recordar más y solo resta la esperanza de que el general resaca te despierte mañana sin estridencias y el pasado se haya fugado al mismo desierto que el futuro.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Concierto de Lacrosse

Con las ganas de ir a ver a Lacrosse (enlace a atrapalo con las opiniones del concierto) que tenía y al final por una emergencia del curro me tuve que quedar en tierra.... estamos locos los informaticos :(

y encima cuando por fin logro que una amiga, que si pudo ir, me cuente el concierto, me confirma que estuvo genial :(




en fin, como prometí hablar del concierto, aqui esta lo que me ha podido contar (gracias Patri):

La sala estaba bastante llena y había algún que otro actor de moda por ahí. El que no podía faltar y no faltó fue Julio Ruiz (presentador de Disco Grande, radio 3, un básico). Los teloneros, "The honeckers" se quedaron un poco cortos (de todo), pero el personal estaba entregado. Buenos, pero la voz de la cantante se quedó floja. Alguna versión que le hubiera encantado a Juan de Pablos.



Lo mejor vino después, y es que de forma totalmente inesperada y fuera de agenda Pelle Carlberg se marcó un miniconcierto acojonante. Con la última canción (Pamplona) se nos metió a todos en el bolsillo y dejó al personal más que caldeadito.


LACROSSE. Brutales. Nos regalaron una hora de concierto (empezaron a las 12) que a algunos se nos quedó corto. Apiñaditos los 6 en el mini escenario de la sol y con la energía que mueven, parecía el camarote de los hermanos marx. Los dos cantantes, increíbles. No pararon de bailar como locos, no perdieron la voz en un solo segundo, no cayó la energía ni un poquito. Con el primer tema ya habían montado la fiesta, y no había hecho más que empezar. Fueron intercalando temas de "This new year will be for you and me" (temazo tranquilito para descansar, junto con "excuses, excuses" del 2º disco) y "Bandages for the heart" (el último disco).
Estábamos en primera fila y el cantante no hacía más que bajar a tocar con la gente. Ella es un amor, salió con una diadema con un lazo preciosos puesto en plan tocado, una falda dorada monísima y a bailar como una loca!! Qué voz tiene ella, es genial. Energía a raudales, y un par de bises. Momentazo: "You are blind" y "my stop". Y como músicos son realmente buenos... eso también.





Definitivamente, me quedo con la espina clavada de no haber podido verles en directo, y me prometo acudir la proxima vez que me entere que toquen por aqui

jueves, 5 de noviembre de 2009

Angelo de Luz


version de Enter Sandman, por Esperanza Galera, de la que recomiendo entusiastamente su blog, tanto para quienes les guste el sonido como para quienes quieran aprender a tocar, incluso con video-tutoriales para quienes quieran grabarse tocando la guitarra.




El padre Angelo gestionaba la parroquia del pueblo de Luz, en medio de una selva perdida, uno de esos últimos reductos donde el progreso es un rumor, una tormenta que se avecina en el cielo, pero que se espera que tarde en llegar, y alejados de cualquier clase de recurso natural los grandes depredadores económicos los iban dejando de lado.

No había duda que cualquier día aparecería la maquinaria pesada de la civilización moderna, pero mientras tanto, ni el solo lograba llenar los huecos entre las cabañas, tapado por las ramas de los árboles, lo que le convertía en un perfecto lugar para esconderse, un reducto alejado del tiempo.

Angelo no temía inspecciones o visitas de la iglesia, puesto que su capilla no constaba en ningún registro, y mejor así, puesto que el mejor que nadie era consciente de que su agua no era bendita, ni el terreno consagrado, ni el mismo estaba ordenado, no podía estarlo siendo maldito.

Jamás salía de aquellos muros durante los periodos de sol, desde que llegara hacía 15 años, tan solo representaba un drama marcado por la fatalidad, retrasando el momento que al fin había llegado. La joven Andrea era mayor de edad y pretendía casarse. El oficiaría el sacramento, conteniendo las lágrimas, aunque fuera invalido para la iglesia, impío dirían. Ella era su hija, y el un vampiro camuflado.

15 años atrás, en una de tantas guerras absurdas, justo el día en que debió haber sido ordenado, su pueblo estaba siendo ejecutado en una iglesia, su hija seria una de las siguientes, y el entro en modo de furia, profanando el báculo del párroco, con la sangre del corazón de uno de sus captores, literalmente atravesado por el bastón.
Partida la madera, utilizó lo que quedaba para seguir clavando en rostros, y su propia mandíbula para desgarrar gargantas.
Imposiblemente espoleado por la desesperación, acabó con los 4 hombres armados, para huir con la pequeña por encima de los aterrorizados supervivientes, nunca supo si alguien más logro huir de allí, ni le importó jamás.

Aquel suceso maldijo su existencia, dudaba que los mitos fueran reales, pero él renegó de la luz, escondiéndose al principio hasta encontrar el techo de la parroquia del poblado de Luz, de donde nunca salió de día. El único crucifijo esta partido en su extremo inferior, recuerdo de su conversión, y su hija entregada a una familia local, aduciendo que se la encontró abandonada.

Cada noche recorría los bosques, alimentándose de animales a los que degollaba vivos con su propia mandíbula, sin volver a alimentarse de seres humanos desde su huida, aunque bien supiera el diablo de sus tentaciones, pero esta tarde seria feliz por fin en su tragicomedia, viendo de nuevo a su hija.



Las fotos pertenecen a la pelicula koreana “Thirst” de Park Chan-Wook, de este mismo año